Con su serenidad característica, La Pampa seduce
a los pescadores aficionados desde las aguas del río Colorado y
diversas lagunas. Pique seguro y excelentes ejemplares de las especies más
codiciadas, esta provincia argentina invita a adentrarse entre su vegetación
xerófila y disfrutar de una apasionante jornada de pesca.
Desde la costa de ríos y lagunas, así como embarcados,
los pescadores deportivos conseguirán capturas destacables en la provincia de La
Pampa. Una opción tentadora consiste en alojarse en alguna de las magníficas Estancias
Rurales que ofrecen como anexo el servicio de excursiones de pesca.
Existe además la novísima posibilidad de visitar la Villa Turística Casa de Piedra y
lanzarse a la práctica de la pesca en el magnífico lago artificial. Este
lugar cuenta con una temporada extendida entre diciembre y agosto, y habilita
la captura de 20 ejemplares diarios por pescador, número que en el caso de las truchas se
reduce a 2.

Río Colorado

A lo largo de 900 km, el río Colorado atraviesa la
Argentina delimitando la frontera entre las provincias de La Pampa y Río Negro.
Aquí se suele pescar desde la orilla. De aguas turbias, con mucha corriente, el
pescador busca las ensenadas donde el agua está más clara, mientras que los
expertos intentan pescar la elusiva trucha bajo la espuma. 

En Casa
de Piedra, con 55 km de costa y pique garantizado, esperan jornadas completas
de serena pesca deportiva. Además de un hermoso entorno, la laguna ofrece amplia
variedad de especies: la trucha arco iris, el pejerrey y otros clásicos de agua
dulce, como las percas y carpas.
Más allá
del río, en las lagunas Salada, Larga, la Blanca Grande y La Amarga, o en las
de Urre Lauquén, Lonquimay, Callaqueo y Don Tomás el pescador podrá encontrar
excelentes lugares para la pesca del pejerrey. 
IMPORTANTE: La temporada de
pesca se extiende desde el 1 de diciembre hasta el 31 de agosto. Es necesario
tramitar los permisos de pesca en la Oficina de Turismo.
Mención: www.argentina.travel
www.soldadosdigital.com
Dique Casa de Piedra:



“El verde de la esperanza y el agua de la vida se fusionaron instalándose definitivamente en Casa de Piedra. El viento barre la jarrilla, un shock nos paraliza y la inmensidad del lago se presenta. El contraste se transforma en un atractivo singular. Todas las posibilidades turísticas relacionadas se comienzan a desarrollar y sin duda, la concreción de un polo productivo y turístico conforman un destino místico”. Así se presenta en sociedad Casa de Piedra. Es el lago artificial más grande de la provincia, con 36.000 hectáreas de aguas claras y cristalinas y costas bajas de playas no abruptas, tiene una profundidad máxima de 50 metros y una media de 20; y la construcción de la ruta nacional 152, vía directa hacia los lagos del Sur, le dio carácter de polo turístico, productivo, área estratégica, Portal de La Patagonia y primer lago de la Región. Se encuentra ubicado sobre el cauce del río Colorado, en el límite SO de la provincia de La Pampa (Colonia 25 de Mayo), a 378 kms. al suroeste de Santa Rosa, capital pampeana, casi en el límite con la provincia de Río Negro. Se llega por Ruta Nacional 152, Ruta Provincial 34, Ruta Provincial 23 o Ruta Provincial 6 (desde Río Negro) en medio de un paisaje dramáticamente desértico y desolado. La gran extensión de esta masa de agua hace difícil la pesca para el que no le conoce secretos y/o sus lugares estratégicos, pero el tamaño de los pejerreyes que se capturan la hacen tentadora. Por eso hay que llamar a la Dirección de Turismo y concretar una salida con alguno de los pescadores locales. Por ahora los datos que tenemos son el plano de acceso y el teléfono de Turismo, quienes seguramente le brindarán cualquier información que les soliciten. La Villa Turística fue fundada apenas en el 2006, sobre la Ruta Nacional 152, a un lado
de la pared del dique construido para regular el caudal del río Colorado y
generar energía. El magnífico y único recurso que posee la flamante Villa y sus
pobladores es el lago artificial, propicio para la pesca, el baño y actividades
náuticas. Entre las propuestas turísticas- recreativas con que la villa tienta
al visitante cabe destacar la navegación por el lago, la práctica de deportes
acuáticos; la pesca deportiva (habilitada de diciembre a agosto) presentada con
la seguridad de capturar excelentes ejemplares de pejerrey y truchas; paseos
río abajo por el camino costero; la contemplación del contraste paisajístico
desde miradores naturales; el contacto con la naturaleza desde la comodidad de
su pintoresco camping. Su fisonomía presenta las clásicas características de la
Patagonia extraandina, con dilatadas mesetas escalonadas, clima dominado por la
aridez, escasa vegetación, con poca población y dispersa.
www.irapescar.com