La foto de una corvina, la síntesis casi perfecta de una lucha de años

Cada vez son más los grupos que viajan, desde lejos incluso, para tener una jornada de pesca como la de la escena. Fotos: Archivo La Nueva y Facebook.

Juan Ignacio Schwerdt / jschwerdt@lanueva.com

Las fotos de dos corvinas protagonizaron una de las notas más leídas, esta semana, de lanueva.com. Miles de lectores hicieron click sobre las imágenes, sorprendidos por esas magníficas piezas doradas de más de 6 kilos de peso, acaso sin saber que hasta hace unos pocos años sacar ejemplares de ese porte, en costas de la región, era casi una misión imposible.

¿Qué fue lo que cambió? ¿Por qué hace 8 o 10 años las capturas de esta especie eran una rareza y hoy las páginas de Facebook de los guías de pesca rebalsan de fotos de pescadores felices, sosteniendo a dos manos corvinas que, en el peor de los casos, superan holgadamente los cuatro kilos?

“No fue magia; fue la lucha y el plan de manejo de los pescadores artesanales”, asegura Eduardo Flores, presidente de la Cámara de Pescadores Artesanales de Monte Hermoso y Pehuen Co.

El dirigente no tiene dudas de que la zona de El Rincón -que va desde Claromecó hasta Bahía San Blas- recuperó las que llama “corvinas parrilleras” gracias a la obstinación de los pescadores por cuidar el recurso.

“Hace unos años sacabas tres o cuatro cajones de variada y ahí apenas encontrabas una corvinita de un kilo, como mucho. Hoy, en cambio, sacás unas ‘parrilleras’ de tres o cuatro kilos que son espectaculares. Eso lo logró el plan de manejo”, indica.

Flores fue uno de los dirigentes de la zona que lideró la lucha por cuidar el recurso pesquero durante la década pasada. El resultado fueron, entre otras medidas, las resoluciones 27/2009 y 10/2010 del Consejo Federal Pesquero, que fijaron fuertes restricciones a la pesca de arrastre en la zona de El Rincón.

“También logramos que los buques marplatenses no se pudieran asentar en Ingeniero White. Vinieron a la carga dos veces, y las dos veces se lo impedimos. La Justicia nos dio la razón; si no, aun con la veda, hubieran destruido todo”, dice Flores.

“Con estas capturas, más gente viene a Monte”

El guía de pesca montehermoseño Lisandro Kappes, con casi una década en la actividad, dijo que las fotos de lanueva.com no lo sorprendieron.

“El día anterior había agarrado una corvina de 5 kilos como hacía años que no veíamos –cuenta-. Con estas capturas, más gente se entusiasma y viene a Monte”.

Kappes señala que lo importante es que cada vez más gente se está animando a hacer una escapada de pesca “en meses que antes eran flojos para la actividad, como septiembre a diciembre. Antes te llamaban dos personas en esos meses, y ahora capaz que sacamos 10 o 15 excursiones completas”, dice.

La página de Facebook del guía de pesca Daniel Raverta muestra cientos de fotos de este verano. Todas son más o menos iguales: pescadores sonrientes, sosteniendo corvinas de panza gorda y no menos de 50 cms. de largo.

“Todo el verano salieron corvinas así –aclara, entusiasmado-. Las de las fotos de lanueva.com son de las más grandes, que tienen las escamas amarillas como monedas. Esas son las que aparecen ahora, en marzo, antes de que la especie se retire”.

Raverta reconoce que el fenómeno es nuevo.

“Hasta los ’90 hubo buena pesca de corvinas, pero después liberaron el mar a la flota de Mar del Plata y desapareció el recurso. Después vino la lucha de los pescadores artesanales, y ahí empezó a repuntar todo. Si esto sigue así, hay futuro para el turismo de pesca”, asegura.

El guía de pesca Santiago Dermit, de Pehuen Co, dice que “toda la vida salieron corvinas blancas y amarillas”, pero aclara que ahora “hay más y más grandes gracias a la veda”.

Sabe de lo que habla: en la embarcación de su padre, Martín, se tomaron las fotos que publicó lanueva.com

“El último lunes nos embarcamos con cuatro personas y sacamos más de 60 corvinas de 3 a 4 kilos”, dice.

Dermit dice que también se está notando la reaparición del pescador de costa.

“Hace cinco años no había ninguno, porque no se sacaba nada. Ahora hay cada vez más”, dice, y lanza un dato: “en marzo y abril van a seguir saliendo corvinas desde la costa”.

“Todo esto es muy bueno para el turismo –concluye-. Cada vez se embarcan más hombres, pero también mujeres y chicos. Algunas casas de pesca iban camino a fundirse, y ahora están floreciendo. Hay que seguir cuidando el recurso”.

Dichiara: “La lucha no va a terminar nunca”

Hoy la pesca deportiva y artesanal no tiene limitaciones en la región, pero la comercial tiene fuertes restricciones dispuestas por el Consejo Federal Pesquero.

Las normas en vigencia establecen que sólo pueden pescar en El Rincón los buques de arrastre que tengan menos de 25 metros de eslora. También establecen que deben trabajar a más de 5 millas náuticas de la costa, y sólo por seis meses (del 1 de abril al 30 de septiembre).

El exsenador provincial Alejandro Dichiara, autor de un proyecto tendiente a plasmar en una ley estas restricciones, dijo a La Nueva que hay que tomar conciencia de que “la lucha por sostener el recurso no va a terminar nunca”.

“Aquí hay intereses comerciales y económicos muy grandes, y la presión para que se permita la pesca de arrastre en la zona siempre va a ser grande. Por eso digo que es una alegría que hayan vuelto ejemplares de buen porte, pero hay que seguir trabajando para que la veda continúe año tras año y se sigan haciendo los controles”, sostuvo.

Fuente: www.lanueva.com