El reciente operativo realizado por la Prefectura Naval Argentina en Paranacito, donde fueron secuestrados aproximadamente 1.300 kilos de pescado transportados en presunta infracción a la normativa vigente, volvió a poner sobre la mesa un viejo reclamo de pescadores, prestadores turísticos y vecinos de Concordia: la necesidad de reforzar los controles en el área de la represa de Salto Grande.

Durante el procedimiento realizado en el Delta entrerriano, personal de la Prefectura detectó un importante cargamento compuesto por especies como dorados y sábalos. Entre la mercadería decomisada había ejemplares fuera de la talla permitida e incluso peces que no se encontraban en condiciones aptas para el consumo humano. Las actuaciones quedaron a disposición de las autoridades competentes para determinar las sanciones correspondientes.
El exitoso resultado del operativo contrasta con las reiteradas denuncias sobre lo que ocurre en la zona de Salto Grande. Distintos sectores vienen cuestionando la falta de controles efectivos sobre la pesca ilegal en un área que cuenta con infraestructura de vigilancia y tecnología, incluyendo cámaras de seguridad, pero donde, según denuncian, continúan produciéndose capturas indiscriminadas que afectan seriamente al recurso ictícola.

Las críticas también apuntan a la escasa presencia de controles por parte de los organismos provinciales responsables de la conservación de los recursos naturales en Entre Ríos. Pescadores deportivos, operadores turísticos y representantes del sector gastronómico y hotelero de las ciudades ribereñas sostienen desde hace tiempo que la pesca furtiva perjudica la actividad turística y pone en riesgo uno de los principales atractivos naturales de la región.
En contrapartida, destacan el trabajo que viene realizando la Prefectura Naval Argentina, especialmente la Prefectura Puerto Concordia, cuyos operativos de prevención y control han arrojado resultados positivos en distintos procedimientos desarrollados en la jurisdicción.
Quienes viven de la actividad turística aseguran que son los propios pescadores deportivos que visitan la región quienes advierten el deterioro del recurso y manifiestan su preocupación por la disminución de ejemplares de gran porte, una situación que, afirman, requiere un mayor compromiso de todos los organismos con competencia en la protección de la fauna ictícola.
Mientras Prefectura continúa intensificando los operativos en distintos puntos del país para combatir la pesca ilegal, en Concordia persiste el reclamo para que se refuercen los controles en la zona de Salto Grande y se garantice una protección efectiva de uno de los recursos naturales más importantes de la región.
Fuente: www.diauno.ar