La pesca con mosca, siempre fue tomada como una actividad elitista, y eso tiene que ver con qué. en sus comienzos. estaba destinada a ser desarrollada solo por miembros de la realeza.

Durante muchas décadas, pescar con mosca era un símbolo de status ya que los precios de los equipos y de los viajes de pesca eran prohibitivos. Y eso tiene que ver con que, por ejemplo, la fabricación de una caña de mosca de bambú requería de más de 50 horas de trabajo realizado por un experto, y eso se traducía en el precio final del producto.

Los artesanos más reconocidos, tenían listas de espera de años para la entrega de las cañas que fabricaban, y que eran verdaderas joyas de diseño y elegancia. De hecho, muchas de esas cañas de bambú siguen funcionando en la actualidad a más de cien años de su fabricación.

 

Pero esos tiempos lejanos quedaron en el olvido y el descubrimiento de nuevos materiales, sumado a los nuevos métodos de fabricación, fueron acercando a los simples mortales al fly fishing, al punto de que en la actualidad un equipo de mosca cuesta lo mismo que uno de baitcasting, pejerrey o lance de costa.

La masificación de la actividad, provocó la caída de muchas de las que hasta hace unas pocas décadas, parecían verdades irrefutables. La pesca con mosca estaba destinada solamente a la captura de salmónidos en la Patagonia, lo cual relegaba la actividad a solo unas pocas semanas de pesca al año. Sin mencionar que un viaje a, por ejemplo, Junín de los Andes, con los vehículos y carreteras de esa época, era realmente una aventura épica.

Pero el mosquero moderno, tiene muchos menos prejuicios, y tabúes, lo cual lo llevo a intentar tentar especies más terrenales, pero con un gran valor deportivo, como, por ejemplo, tarariras, dorados, pacúes, chanchitas, dientudos, y hasta carpas y bagres.

También se lograron muchísimas innovaciones en materiales de atado de moscas sintéticos, técnicas de pesca, indumentaria y elementos para que nuestra experiencia outdoor sea realmente placentera.

Creo que lo que más ayudo a masificar la pesca con mosca, fue internet. Parece de ciencia ficción que un pescador de Europa del este, suba una mosca de su creación, y que casi inmediatamente, a medio mundo de distancia, podamos verla y sumarla a nuestro catálogo de “Cosas para probar este año”.

Ver en video, técnicas usadas por pescadores de Rusia, Nueva Zelanda, Noruega, Japón, Islandia, Polonia etc. Y poder adaptarlas a nuestras aguas o especies es algo hace apenas 40 años yo pensaba que sería imposible, pero por suerte me equivoque.

En definitiva, los pescadores van tomando conciencia de que ya los equipos están al alcance de prácticamente cualquiera, que no es necesario manejar miles de kilómetros para poder pescar con mosca, que muchísimas de las especies que actualmente pescan en otras modalidades toman moscas y por, sobre todo, que el aprendizaje de la técnica, ya no es una excusa para no embarcarse en una de las modalidades más exquisitas y placenteras de la pesca.

Permítame darle un consejo, si usted todavía no se animó a probar, averigüe entre sus amigos que seguramente alguno ya arrancó y de buen grado le dará las primeras instrucciones, eso si le advierto que es algo tan adictivo, que seguramente terminara invirtiendo muchas horas en aprendizaje y algunos pesos.

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Por Leonardo Nalda para Revista Aire Libre Nº 47

Fuente: www.revista-airelibre.com