La Cámara de Guías y Profesionales de la Pesca Deportiva mantiene reuniones con distintas áreas del Gobierno provincial para actualizar las normas, formalizar accesos y regular los campamentos en las flotadas, sin descuidar el ambiente. Advierten que hoy existen zonas grises, acuerdos particulares y falta de previsibilidad para una actividad que convoca a pescadores de todo el mundo.

La Cámara de Guías de Pesca trabaja con el Gobierno para actualizar la normativa de la actividad en Neuquén.
Con el crecimiento de la pesca deportiva en Neuquén, vuelve a cobrar fuerza un reclamo histórico: la falta de reglas claras para acceder a los ríos y utilizar las costas. Hay ingresos que dependen de acuerdos con propietarios privados, accesos alambrados y tramos de flotadas sin regulación para instalar campamentos. Ante esta situación, la Cámara de Guías y Profesionales de la Pesca Deportiva trabaja con el Gobierno provincial para definir derechos y obligaciones, y garantizar el uso de los espacios públicos.
El planteo cobra relevancia en una provincia que posicionó la pesca con mosca como uno de sus productos turísticos internacionales. Sin embargo, los prestadores sostienen que la normativa vigente, sancionada en 2004, quedó desactualizada frente al crecimiento de la actividad. Gustavo Hiebaum, tesorero de la Cámara, y Esteban Urban, vocal, cuentan que conformaron una subcomisión de asuntos legales para trabajar con los distintos ministerios y secretarías del Gobierno en la actualización de la normativa.
“Hace más de 20 años, Neuquén sancionó una ley de prestadores turísticos que contempló toda la actividad de la pesca deportiva, con una reglamentación moderna y bastante abarcativa. Pero en estas dos décadas la actividad creció mucho, con el impulso del Gobierno y de Neuquentur, y se posicionó como un destino internacional de pesca. Ese crecimiento también trajo nuevos desafíos y situaciones que no estaban contempladas o que no habían sido reguladas completamente dentro del marco legal vigente», explica Hiebaum.
Durante estos 20 años, la Cámara mantuvo una interacción continua con el Ministerio de Turismo para ajustar normativas y establecer resoluciones. De una u otra manera, la actividad se fue profesionalizando, pero llegaron a un punto en el que, sostienen que se necesita una reescritura de las normas que les permita proyectar otros 20 años de crecimiento y desarrollo, con reglas claras que acompañen esa evolución y, al mismo tiempo, contemplen la sostenibilidad del recurso.

Los accesos a los ríos y la regulación de los campamentos están entre los principales temas a resolver.
Accesos a los ríos: un reclamo histórico
Uno de los principales problemas es la situación de los accesos terrestres. Algunos ingresos utilizados durante años quedaron cercados y no siempre está claro si corresponden a terrenos privados, servidumbres de paso o espacios públicos. Urban aclaró que la Cámara no pretende abrir caminos en propiedades privadas, sino formalizar los accesos que correspondan al dominio público.
“Necesitamos certidumbre legal respecto de cómo vamos a poder acceder a los ríos. Si bien hoy seguimos teniendo accesos, muchos se fueron cerrando y nunca estuvo claro si eso respondía a un acuerdo común, si existía una servidumbre de paso o si se trataba de terrenos públicos o privados. Lo que buscamos es que los accesos que existen actualmente se formalicen dentro de un marco legal”, sostienen.
La situación varía según la zona. En algunos sectores del Limay hay ingresos privados, como los de Negrín Figueroa y la Estancia Fortín Nogueira, donde se paga una tarifa para llegar al río. Son de acceso libre para cualquiera que abone. En los ríos de cordillera hay cruces de rutas con puentes o sectores donde el río se acerca a una ruta nacional y eso genera lugares de acceso público. Históricamente, muchos de esos lugares tenían carteles que señalizaban el acceso, pero algunos propietarios alambraron cerca de los caminos y desaparecieron.
«Nunca se supo con certeza si eran públicos o privados, o si funcionaban a partir de algún acuerdo entre el Gobierno y el propietario. Lo que queremos es dar certidumbre para evitar que, el día de mañana, un privado decida cerrar el acceso a un sector que hoy es clave para muchos tramos de flotada. La idea es que no nos encontremos con sorpresas para desarrollar nuestra actividad», dicen.

Los prestadores buscan reglas claras para acceder a los ríos y desarrollar las excursiones.
Flotadas y campamentos sin reglas claras
El segundo eje del reclamo es la regulación de las excursiones que incluyen campamentos en costas e islas. Algunas flotadas recorren hasta 40 kilómetros de río sin caminos de acceso público y requieren pasar más de una jornada en el agua. Según la Cámara, Recursos Hídricos los habilita a navegar de un punto A a un punto B, un recorrido que muchas veces es imposible completar en un solo día, pero no existe un marco regulatorio específico para la práctica del campamento.
“Durante mucho tiempo intentamos consensuar una solución con los propietarios ribereños. Hasta ahora, la actividad se desarrolló en islas y riberas que pueden inundarse durante las crecidas máximas, dentro de lo que entendemos que es el dominio público”, explicó el tesorero.
La regulación también debería contemplar la seguridad y el cuidado ambiental. Los prestadores proponen protocolos para retirar los residuos, organizar evacuaciones y establecer pautas para el uso controlado del fuego según la época del año.

La propuesta apunta a compatibilizar el crecimiento de la pesca deportiva con el cuidado ambiental.
“Proponemos protocolos de trazabilidad cero, para llevarnos todo lo que ingresa al ambiente; procedimientos de evacuación y pautas para el uso del fuego en determinadas épocas del año. Por ejemplo, en otoño y primavera podría permitirse hacer fuego de manera controlada, dentro de una salamandra o en un fogón con atrapachispas, siempre que se cuente con bombas para combatir un eventual incendio”, detalló el tesorero.
Desde la Cámara señalaron que hace un año y medio dejaron de hacer fuego en sus campamentos por los riesgos ambientales, aunque consideran necesario evaluar alternativas para situaciones de frío extremo sin poner en peligro el entorno.
Otro punto es determinar cuántos pescadores pueden soportar los ríos sin afectar las poblaciones de salmónidos. Urban sostuvo que faltan estudios y conteos que permitan establecer límites con precisión. “En este contexto de crecimiento, tenemos que entender cuál es la carga de pesca que pueden soportar los ríos sin que se vea afectado el recurso. También debemos considerar que existen otros factores que inciden en su conservación”, afirmó.
La Cámara cuenta con unos 150 socios activos y estima que Neuquén tiene alrededor de 180 prestadores habilitados. Para la institución, esa dimensión exige reglas compartidas. “Hoy el río Chimehuín es uno de los más famosos del mundo y no vamos a volver a la década del 90, cuando había poca gente y apenas se realizaban flotadas. Tenemos que encontrar la manera de organizarnos para acompañar el crecimiento”, señalaron.

Una propuesta para avanzar antes de la temporada
Desde junio, la Cámara mantiene conversaciones con distintas áreas del Gobierno para impulsar una reforma integral. Ante la demora, elaboraron un proyecto propio con los puntos prioritarios y lo presentaron al Ministerio de Turismo.
También se reunió con el ministro de Seguridad y con el director del cuerpo de Guardafaunas, Nicolás Lagos, para acordar una agenda de trabajo antes del inicio de la temporada. En el proceso intervienen las áreas de Turismo, Ambiente, Recursos Hídricos y Seguridad.
Según el tesorero, en el último encuentro acordaron reuniones mensuales para avanzar en una iniciativa consensuada y dar un marco formal al diálogo. La expectativa es contar con una propuesta más elaborada en un plazo de seis a ocho meses. Mientras tanto, las partes prevén renovar una resolución acordada el año pasado, con ajustes para la temporada 2026/2027. El desafío será convertir las conversaciones en reglas concretas.

Ya están a la venta los permisos de pesca de la Temporada 2026/2027
Los permisos se pueden adquirir a través del sitio oficial de Caza y Pesca de Neuquén: cazaypesca.neuquen.gob.ar/permisos. La plataforma cuenta con un sistema interactivo de consultas (ChatBot) para conocer las reglas específicas de cada zona de pesca.
ración del permiso y la condición de residencia.
- Residentes argentinos:
- Por un día: $12.500.
- Por 10 días: $25.000.
- Por temporada: $50.000.
- Menores de 13 a 17 años: $25.000.
- No residentes:
- Por un día: $50.000.
- Por 10 días: $140.000.
- Por 10 días para residentes de países limítrofes: $50.000.
- Por temporada: $280.000.
Los permisos son gratuitos para residentes mayores de 65 años, jubilados, menores de hasta 12 años, personas con discapacidad, retirados de la Policía de Neuquén y veteranos de Malvinas.
Fuente: www.rionegro.com.ar
Por Lorena Vincenty
