El proyecto busca fortalecer la población de pejerreyes. La iniciativa apunta a recuperar el ecosistema de la laguna y potenciar su valor turístico.

La laguna recibió 30.000 pejerreyes producidos en la Estación Hidrobiológica de Chascomús como parte de un plan de recuperación ambiental.

La laguna La Rosita, ubicada en Castelli, recibió una nueva siembra de ejemplares de pejerrey como parte de un plan para recuperar el ambiente y fortalecer su atractivo turístico y recreativo.

El operativo apunta a mejorar de manera progresiva la población de peces y recuperar una actividad que puede convertirse en uno de los principales atractivos de este espejo de agua bonaerense.

Dónde está la Laguna La Rosita y cómo fue la siembra de pejerreyes

La Rosita se encuentra a la vera de la Ruta 2, en el partido de Castelli, a unos 140 kilómetros al sur de La Plata.

El lugar forma parte de un proyecto que busca recuperar las condiciones ambientales de la laguna y potenciar su uso para la pesca deportiva, el turismo y las actividades recreativas.

 

 

La Rosita busca recuperar su atractivo natural y convertirse en un nuevo punto de encuentro para pescadores y turistas.

A fines de septiembre se realizó la siembra de 30.000 alevinos de pejerrey en la laguna. Los ejemplares fueron producidos en la Estación Hidrobiológica de Chascomús, institución dedicada a la reproducción de esta especie para repoblar distintos ambientes de la provincia.

La incorporación de los peces busca fortalecer de manera gradual el recurso ictícola de La Rosita y generar las condiciones necesarias para que la población pueda sostenerse en los próximos años.

El objetivo no es solamente aumentar la cantidad de ejemplares, sino acompañar el proceso con el cuidado del ecosistema y el cumplimiento de las normas de pesca.

Una laguna que busca recuperar el turismo

La recuperación del pejerrey también está vinculada con el desarrollo turístico de la zona. La intención es que La Rosita pueda convertirse progresivamente en un espacio para quienes buscan pesca deportiva, naturaleza y actividades al aire libre.

Para alcanzar ese objetivo será necesario mantener las condiciones del humedal y evitar prácticas que puedan afectar la reproducción y el crecimiento de los peces.

La siembra de pejerreyes puede ayudar a potenciar el turismo y la pesca en la laguna

La importancia de respetar la veda

La siembra se realizó en un momento en el que rige la veda del pejerrey en las lagunas. Durante este período se busca proteger a la especie en una etapa clave de su ciclo reproductivo.

Entre el 1° de septiembre y el 1° de diciembre, la normativa permite la pesca recreativa y deportiva con restricciones, mientras que se prohíben las competencias y la explotación comercial. También existen límites sobre la cantidad y el tamaño de los ejemplares que pueden extraerse.

Por eso, el futuro de La Rosita no dependerá únicamente de la incorporación de los 30.000 pejerreyes, sino también de la conservación del ambiente y del cumplimiento de las normas para permitir que la población de peces pueda desarrollarse.

Fuente: www.clarin.com